{Reseña} Stanislaw Lem: Provocación (Editorial Funambulista)

El ciclo de la Biblioteca del Siglo XXI de Stanislaw Lem es, seguramente, la obra maestra de lo que podríamos denominar el género del ensayo-ficción. Lem reconoce que no es el inventor del mismo, ya que otros autores importantes como Borges (Examen de la obra de Herbert Quain, por ejemplo) habían empleado esta técnica con anterioridad. Sin embargo, por su amplitud y profundidad intelectual, este conjunto de obras (Vacío perfecto, Magnitud imaginaria, Golem XIV y Provocación) suponen un hito en la historia de la literatura. El propio autor confesó algunas de las motivaciones para escribir estos libros:

Escribí cuatro volúmenes de reseñas de libros imaginarios bajo el epígrafe general de “La biblioteca del siglo XXI”. Con la edad me volví impaciente y ya no soportaba la dura labor artesanal inherente a ser un fabulador, pues convertir una iluminación, un fulgor que cruza por tu mente en obra literaria requiere mucho esfuerzo, pero no sólo mental, sino también físico. De ahí lo de las reseñas: necesitaba usar menos fabulación, todo lo que era narración me había llegado a aburrir tanto…¿De qué sirve contar que la marquesa salió de casa a las cinco? Esos libros me permitieron experimentar, probar modelos, fueron muy útiles para mí. Stanislaw Lem.

La editorial Funambulista ha rescatado Provocación, el último de los volúmenes de la Biblioteca. Se trata de dos reseñas escritas una década después de Vacío Imaginario, con el que comparten forma y estilo, y que han sido traducidas al español después de muchos años.

Provocación se abre con la crítica a El genocidio (Der Völkermord) escrita por un tal Horst Aspernicus, un ensayo sobre el Holocausto dividido en dos capítulos, La solución final como forma de redención, en el que de una manera neutra el autor intenta explicar los diferentes motivos que llevaron al régimen nazi a aprobar la Solución Final (Endlösung) para el exterminio de los judíos, y Muerte del cuerpo extraño, donde se hace una analogía y relación de lo anterior con las formas del terrorismo moderno. Por su asepsia, brutalidad y entramado lógico esta reseña deja un cierto poso de amargura y pesimismo tras su lectura.

La segunda parte de Provocación lo constituye la reseña de Un minuto humano de J. Johnson & S. Johnson. Aquí nos encontramos con una pieza totalmente diferente a la anterior; un libro que se propone presentar “lo que todo el mundo esta haciendo simultáneamente durante un minuto” y que para ello emplea una infinidad de tablas estadísticas a cual más delirante. Aquí nos encontramos con un juego borgeano de posibilismo literario, irónico y fantástico, que no excluye la sátira mordaz del mundo tecnológico en el que vivimos.

Como otras obras de Lem, Provocación forma parte de lo que podríamos llamar literatura del conocimiento: más que el tema, lo importante es la reflexión implícita. Más que lo descrito, interesa el hecho mismo que describir, la meditación sobre la forma de interpretar, estructurar y transmitir lo descrito. Es posible que haya lectores a los que no guste este tipo de literatura discursiva, casi académica, más cercana al género ensayístico que a la narrativa pura, pero aquí, como en otras obras de arte, la forma es el sentimiento.

Termino diciendo que Provocación es un libro profundo y exigente pero altamente gratificante de uno de los grandes maestros del siglo XX. La edición de Editorial Funambulista es estupenda. Absolutamente recomendable.

Puntuación: 5 (de 5)
Editorial Funambulista (2005)
Traducción:  Joanna Bardzinska y Kasia Dubla
Colección: Literadura
155 págs.

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Provocación, el primer libro del autor polaco Stanislaw Lem traducido al español en los últimos quince años, y parte fundamental de la obra magna de Lem, la Biblioteca del Siglo XXI, es una hazaña intelectual sin paralelo en la literatura contemporánea: la conjunción de la obra de Horst Aspernicus, un supuesto historiador alemán del Holocausto, y de un extravagante estudio que intenta recoger mediante precisas estadísticas todo lo que le sucede a la humanidad durante un único minuto.

Los trabajos de Aspernicus suponen no sólo un análisis radical del genocidio, sino un salto mortal sin red en los abismos de la naturaleza humana. Un minuto humano —el libro imaginario de Johnson & Johnson— arroja, debajo de su grotesco propósito y de sus delirantes tablas numéricas, una inquietante sombra sobre la sociedad del bienestar y del consumo. Dándole la vuelta al género de la reseña de libros imaginarios, esta vez en torno a uno de los mayores horrores del siglo XX, Lem enfrenta la literatura con la realidad y a los fantasmas vivos con los muertos.

Dándole la vuelta al género de la reseña de libros imaginarios, esta vez en torno a uno de los mayores horrores del siglo XX, Lem enfrenta la literatura con la realidad y a los fantasmas vivos con los muertos. Es éste un libro heterodoxo y afilado como un cuchillo que cuestiona de un tajo todas las convicciones sobre el Holocausto y el hombre contemporáneo. (Sinopsis de la editorial).

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Stanisław Lem nació en la ciudad polaca de Lvov en 1921, en el seno de una familia de la clase media acomodada. Aunque nunca fue una persona religiosa, era de ascendencia judía. Siguiendo los pasos de su padre, se matriculó en la Facultad de Medicina de Lvov hasta que, en 1939, los alemanes ocuparon la ciudad.

Durante los siguientes cinco años, Lem, miembro de la resistencia, vivirá con papeles falsos y se dedicará a trabajar como mecánico y soldador, y a sabotear coches alemanes. En 1942 su familia se libró de milagro de las cámaras de gas de Belzec. Al final de la guerra, Lem regresó a la Facultad de Medicina, pero la abandonó al poco tiempo debido a diversas discrepancias ideológicas y a que no quería que lo alistaran como médico militar. En 1946 fue «repatriado» a la fuerza a Cracovia, donde fijaría su residencia. No tardaría demasiado en iniciar una titubeante carrera literaria. Se considera que su primera novela es El hospital de la transfiguración, escrita en 1948 pero no publicada en Polonia hasta 1955 debido a problemas con la censura comunista. De hecho, esta novela fue considerada «contrarrevolucionaria» por las autoridades polacas. No fue hasta 1951, año en que publicó Astronautas, cuando por fin despegó su carrera literaria. Las novelas que escribió a partir de ese momento, pertenecientes en su mayoría al género de la ciencia ficción, harían de él un maestro indiscutible de la moderna literatura polaca: Edén (1959), La investigación (1959), Memorias encontradas en una bañera (1961), Solaris (1961), Relatos del piloto Pirx (1968), La voz de su amo (1968) o Congreso de futurología (1971). Lem fue, asimismo, autor de una variada obra filosófica y metaliteraria. Destaca en este ámbito, aparte de su obra Summa Technologiae (1964), la llamada «Biblioteca del Siglo XXI», conformada por Vacío perfecto (1971), Magnitud imaginaria (1973), Golem XIV (1981) y Provocación (1982). Lem fue miembro honorario de la SFWA (Asociación Americana de Escritores de Ciencia Ficción), de la que sería expulsado en 1976 tras declarar que la ciencia ficción estadounidense era de baja calidad. Falleció el 27 de marzo de 2006 en Cracovia, a los ochenta y cuatro años de edad, tras una larga enfermedad coronaria.

 

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