{Reseña} Azorín: Una hora de España (Biblioteca Nueva)

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En su discurso de ingreso en la Real Academia Española titulado Las discretas ficciones de Azorín, Mario Vargas Llosa señala que «Azorín uno de los más elegantes artesanos de nuestra lengua y el creador de un género en el que se alían la fantasía y la observación, la crónica de viaje y la crítica literaria, el diario íntimo y el reportaje periodístico, para producir, condensada como la luz en una piedra preciosa, una obra de consumada orfebrería artística». Y más adelante escribe: «El tiempo azoriniano es una sustancia quieta y visible, en la que los seres y las cosas parecen atajados. Su prosa es intemporal: en ella nada pasa, todo se queda, y, a lo más, gira en el sitio, alcanzando de este modo, como esos derviches místicos que, girando, girando, invocan a Dios, un estado anti, sobre-natural. Estabilizados ontológicamente, arrancados a la contingencia». Pues bien, mucho de todo esto se encuentra en Una hora de España, a su vez discurso de ingreso de Azorín en la Academia en 1924.

Bibliófico y contemplativo a su pesar, Azorín encontró en el ensayo crítico y en el comentario su vehículo expresivo predilecto, al que aplicó su sensibilidad levantina, un estilo cada vez más sobrio, acabado y un exaltado idealismo patriótico que ansiaba explicar, comprender, reflexionar sobre la decadencia de España y trataba, así mismo, de descubrir el alma de España, es decir, los valores capaces de crear orgullo patriótico y en los que depositar la fe en el futuro. Para ello, Azorín descubre para la sensibilidad colectiva de los españoles la belleza del paisaje de Castilla; la poesía de sus campos ásperos; el atractivo de sus vetustos pueblos, donde el tiempo se encuentra como petrificado; la austeridad y severidad de sus gentes; el misterio de su fuerza y apogeo cultural durante los siglos XVI y XVII; y todo ello lo plasma en una serie de títulos esenciales como El alma castellana (1900), Los pueblos (1905), La ruta de don Quijote (1905), España (1909) y Castilla (1912).

Antonio Oudin, en sus Diálogos, publicadas en París en 1650 tiene una frase que encantará a los bibliófilos, Dice el autor hablando de Medina del Campo que allí hay «famosas librerías». La imprenta se ha ¡do extendiendo durante todo el siglo xvi por España entera. Hay imprentas en Burgos, Toledo, Valencia, Tarragona, Sevilla, Salen de esas imprentas infolios recios, abultados, y libros chiquititos, regordetes. Célebres son en el siglo xvi las imprentas de los Portonaris, en Salamanca, y la de Juan Brocario, en Alcalá de Henares. En Medina del Campo la noble ciudad castellana había sí grandes y famosas librerías. Hoy después de los siglos nos causa profunda emoción a los bibliófilos el encontrar en una librería de lance un librito del siglo xvi. Lo hemos perseguido a lo largo de los catálogos; se nos ha escabullido dos o tres veces; un librero a quien íbamos a comprárselo lo acaba de vender; un amigo nos dice que él ha visto un ejemplar en tal librería; pero el amigo está equivocado; se trata de otra obra o de otra edición sin importancia de la misma. Y un día cuando menos lo esperamos, buscando otra cosa, nuestras manos se posan sobre un volumen; lo examinamos distraídamente y no podemos reprimir una viva exclamación. El volumen ansiado está en nuestras manos. (Cap. XXVIII, “Las librerías”)

En Una hora de España, Azorín compone un perfecto artefacto literario compuesto de 41 capítulos autónomos que nos llevan a la España entre 1560-1590: estampas o ficciones o ensoñaciones de ciudades y lugares (Ávila, Maqueda, Escorial, castillos, Vasconia, Cataluña, palacios); de las gentes (soldados, cortesanos, religiosos, misioneros, labradores, inquisidores); de diversas actividades y costumbres (devociones, teatro, bibliotecas, leyes, redención de cautivos en Berbería, pedagogía, poesía). Esta excelente edición de Biblioteca Nueva incluye, como colofón, el discurso de contestación a cargo del historiador y político Gabriel Maura Gamazo.

De entre los muchos libros misceláneos de Azorín, Una hora de España es uno de los más conseguidos y evocadores. Ideal para degustarlo lentamente en las calurosas tardes de verano.

Puntuación: 5 (de 5)
Biblioteca Nueva (2014)
Colección: Discursos de ingreso RAE
232 págs.

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Azorín fue elegido miembro de la Real Academia Española. Tras algún otro intento fallido, el 28 de mayo de 1924. Y leyó su discurso de ingreso cinco meses después, el 26 de octubre del mismo año. Ocupó la silla P. Le dio la bienvenida en nombre de la corporación don Gabriel Maura Gamazo, conde de la Mortera.

El presente volumen contiene ambos discursos, para los que sigue fielmente a la edición original. El del recipiendario, Una hora de España (Entre 1560 y 1590), es en realidad, más que un discurso, uno más de los muchos libros de Azorín, una obrita que cabe encuadrar dentro de la serie de ensayos o conjuntos de viñetas de evocación histórica, paisajística y vital impregnadas de la meditación sobre el tiempo que tan característica es del autor y a la que pertenecen títulos como España, Hombres y paisajes (1909) o Castilla (1912). A través de una serie de estampas que nos trasladan a los tiempos de Felipe II asistimos a una ensoñación cordial de la España pretérita y eterna. Una hora de España es uno de los más bellos libros de Azorín. Es Azorín en estado puro. (Sinopsis de la editorial)

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José Augusto Trinidad Martínez Ruiz, más conocido por su seudónimo Azorín (Monóvar, Alicante, 1873 – Madrid, 1967), escritor español. Novelista, ensayista y crítico literario. Azorín es una de las principales figuras de la generación del 98. En 1896 se establece en Madrid donde colaboró en periódicos y revistas, fue crítico y traductor. Sus primeros años de vida literaria estuvieron marcados por el esfuerzo, la lucha contra la desatención y, en ocasiones, la hostilidad. Colaboró en periódicos republicanos – El PaísEl Progreso -, en otros de más importancia y difusión – El Imparcial. Luego, durante muchos años, en ABC y en revistas – Revista NuevaJuventudArte JovenAlma Española y España -, en el Diario de la Marina de La Habana y otras publicaciones hispanoamericanas.

 

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