{Reseña} José F. Durán Velasco: Tratado de Demonología (Almuzara)

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Son relativamente numerosos los ensayos que tiene como protagonista a el Demonio, figura que no pierde la vigencia ni el interés a pesar de encontrarnos en una sociedad totalmente desacralizada y aparentemente indiferente a todo lo religioso y trascendente. Sin embargo, la figura del Acusador es sumamente atractiva —como lo es la hipnótica atracción del Mal—, y siempre resulta interesante profundizar en sus orígenes y en su intervención en el mundo.

El profesor Durán Velasco es especialista en filología árabe e islam, y esto se nota en este libro ya que la mayor parte de este Tratado se centra en la figura del diablo en la religión musulmana, aspecto tocado, por lo general, muy de pasada y de manera superficial en la mayoría de los libros de demonología, centrados especialmente en el cristianismo (y el judaísmo como precursor del anterior). De los nueve amplios capítulos en los que está dividido este ensayo, cinco se dedican más o menos directamente al islam: desde los demonios de la Arabia preislámica hasta la extraña secta de los yazidíes o adoradores del diablo. El resto de los apartados están dedicados a lo demoníaco en el judaísmo y en la cristiandad, así como la religión irania (mazdeísmo, maniqueísmo) y a las religiones paganas (Mesopotamia, Egipto, Grecia).

La demonología cristiana se distinguirá de la demonología del judaísmo y el islam en que no concebirá a los ángeles como seres impecables por naturaleza, sino que es este aspecto su naturaleza será más parecida a la humana: los ángeles, igual que Adán y Eva, en un momento dado fueron puestos a prueba y unos obedecieron a Dios y otros no, unos siguieron en su condición de ángeles, mientras que otros se convirtieron en ángeles caídos, demonios.

***

Si bien hasta aquí la demonología islámica no difiere mucho, incluso en la etimología de los nombres de las entidades satánicas, las diferencias surgen del hecho capital de que Iblis no sea un ángel, ni los shayatin del islam sea ángeles caídos, sino yinn réprobos. El propio Iblis, pese a su alto rango al lado de los ángeles no era un ángeles sino un yinni, creado de fuego como todos los demás y como tal capaz de desobediencia.

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Como queda dicho, la demonología judeo-cristiana es tratada de forma relativamente esquemática. El lector interesado fundamentalmente en nuestro Satán, encontrará más información en los imprescindibles títulos de Jeffrey Burton Russel (El príncipe de las tinieblas, Lucifer, El Diablo) y de Robert Muchembled (Historia del diablo), o bien en Papini (El diablo) o Vicente Risco (Satanás). Pero lo más interesante y novedoso es el despliegue de conocimientos del autor sobre la desconocida, compleja y riquísima demonología musulmana, que el lector apresurado juzgaría impropia del radical monoteísmo del islam, pero que en este libro queda perfecta y ampliamente explicada. El despliegue de amenidad y rigor de que hace gala Durán Velasco en el tratamiento de estos temas, a veces altamente especulativos, es uno de los mayores atractivos de este interesantísimo libro.

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Resumiendo, Tratado de Demonología es un ensayo imprescindible para cualquier persona interesada en la Historia de las religiones y en la Mitología. La edición de Almuzara, enriquecida con algunas láminas en color, es impecable. Totalmente recomendable.

Puntuación: 5 (de 5)
Editorial Almuzara (2013)
Colección: Espiritualidad
352 págs.

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Las figuras demoniacas acompañan al hombre desde que el mundo es mundo. Pero, ¿qué entendemos por «demoníaco»? ¿Hace referencia únicamente a entidades sobrenaturales de carácter «maléfico»? Y, en tal caso, ¿lo son con respecto a la Divinidad, o también para los seres humanos? Esta es una obra que versa sobre lo demoníaco en las distintas creencias surgidas principalmente en Oriente Medio, incluidas las tres religiones abrahámicas (islam, cristianismo y judaísmo).

Desde las religiones paganas de la Antigüedad, como la mesopotámica, la egipcia y la griega, pasando por las religiones iranias, el judaismo, el cristianismo y finalmente el islam, José F. Durán Velasco aborda el origen y la expresión concreta de aquellas fi guras consideradas demoníacas: tanto dioses opuestos a los dioses «buenos» —antagonistas de los mismos— hasta figuras menores que pretenden dañar a los humanos, o simplemente tentarlos, siguiendo los designios de un Dios único. Una obra fascinante, que indaga en una manifestación que se da en todas las culturas desde los albores de la Humanidad, y que contiene revelaciones sorprendentes para el lector. (Sinopsis de la editorial)

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José F. Durán Velasco (Valladolid, 1967) es doctor en Filología Árabe por la Universidad de Sevilla, donde ha impartido distintos cursos de extensión universitaria. Es co-autor del Diccionario de las tres religiones (Verbo Divino, 2009), escrito en colaboración con el teólogo cristiano Xabier Pikaza y el f lósofo musulmán Abdelmumin Aya. Junto a este último también ha publicado Dites del profeta Muhàmmad. Cent quinze hadisos qudsi (Llibres de l’Índex, 2009). Entre sus obras inéditas se encuentran Orígenes de los judíos: diáspora y proselitismo y Las hijas de Ares (sobre el mito de las amazonas).

(Imágenes: Iblis, Arhimán, Lucifer y Pazuzu)

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