{Reseña} Junichiro Tanizaki: Elogio de las sombras (Navona)

FC El monjeElogio de las sombras (habitualmente traducido como Elogio de la sombra, pero creo que sombras se ajusta mejor a las ideas expresadas por el autor) es un célebre breviario de estética tradicional japonesa escrito por Junichiro Tanizaki que ha alcanzado una popularidad inesperada desde su publicación en el lejano 1933. (Por ejemplo, en España tenemos no menos de cuatro o cinco ediciones diferentes.) Esta edición de Navona, dentro de su magnífica colección Ineludibles, tiene la ventaja de que ofrece una hermosa versión traducida directamente del japonés por Lourdes Porta.

Debemos situarnos en los años treinta del pasado siglo en un Japón expansionista y en un rápido proceso de occidentalización y desarrollo económico. Naturalmente, estos cambios radicales en las formas de vida debieron producir en la población, y muy especialmente en pensadores y artistas (más sensibles a la conservación de las tradiciones nacionales), un profundo malestar por los cambios drásticos (cuando no totalmente contrarios) en sus tradiciones seculares. Esta desazón inspiró a Junichiro Tanizaki (1886-1965) la escritura de este ensayo que ofrecía, especialmente a los occidentales, elementos para la una mejor comprensión del Japón (y de Oriente en general) mediante una serie de ejemplos que saltaban a la vista al comparar ambas sociedades.

El papel, según tengo entendido, fue inventado por los chinos; para nosotros el papel occidental es un simple objeto de uso práctico y no nos despierta otra sensación, pero en la textura del papel chino o japonés hallamos una calidez que nos sosiega. Aunque todos son blancos por igual, la blancura del papel de Occidente es distinta a la blancura del “hosho” o a la del papel blanco chino. El papel occidental refleja la luz, mientras que el “hosho” y el papel chino absorben blandamente sus rayos como si fueran una esponjosa superficie de nieve recién caída. Su tacto posee una grácil flexibilidad y, aunque se doble o se pliegue, no emite ningún sonido. Su piel es aterciopelada como las tersas hojas de un árbol. Y es que a nosotros, por lo general, la visión de un objeto que reluce nos produce desasosiego.

El genio japonés, aceptando que el mundo está compuesto de sombras y oscuridad tanto como de luz y claridad, fue haciendo del juego de las sombras (en el paisaje, en el hogar, en el templo, en el teatro tradicional) la materia prima de su concepción estética de la vida. En Occidente, al contrario, el más poderoso exponente de la belleza ha sido siempre la luz y la blancura; también lo brillante, resplandeciente y transparente. Pues bien, Tanizaki hace un recorrido por diversos aspectos de la vida cotidiana el Japón tradicional (que él había vivido plenamente) para mostrar la importancia transcendental de las sombras en todo el imaginario estético japonés.

Tanizaki cita muchos ejemplos: la casa tradicional, que huye de la luz directa mediante grandes voladizos, y donde la estancia principal está rodeada por schoji (puerta corredera) de papel para tamizar la iluminación y que sea indirecta y opaca; el uso de vajillas oscuras de madera lacada y de objetos lacados en negro y oro para la decoración interior; el gusto por conservar la pátina de los metales (en lugar de bruñirlos como en Occidente); el amor del nipón a los materiales opacos (maderas, jade, tintas) sobre los traslúcidos; los contrastados vestuarios y maquillajes del teatro no y kabuki; o la armoniosa colocación de las lámparas en las viviendas y templos, que dejan expresamente lugares oscuros, son comentados por Tanizaki en estas páginas.

En definitiva, vemos que todo el buen gusto japonés tiene esta premisa expresada así por Tanizaki: «los orientales creamos belleza haciendo surgir sombras un lugares insignificantes […] Nosotros creemos que la belleza no está en el objeto sino en el dibujo de las sombras, en los claroscuros que se crean entre un objeto y otro», y también: «no existe una belleza separada del efecto de las sombras».

Por supuesto, el autor es consciente de que no se puede congelar el tiempo ni el desarrollo material, pero lamenta que no se hubiera producido una evolución más acorde con las características particulares del Japón y una relación más armoniosa, bidireccional y profunda entre Oriente y Occidente.

Tras la lectura de este breve y plenamente recomendable libro de Tanizaki siento que comprendo mucho mejor la cultura japonesa —cultura por la que siento una creciente fascinación— y que me permite apreciar con mayor provecho todas las facetas de la vida y el arte de la fascinante cultura nipona. No se puede pedir más.

Puntuación: 4 (de 5)
Navona Editorial (2020)
Traducción: Lourdes Porta
Colección: Los Ineludibles
112 págs.

JAPAN2_036_2085c09b-808b-466a-a4f1-1f5e7c72293f

Uno de los mejores novelistas de nuestro tiempo escribe esta joya ensayística sobre la estética de la oscuridad. De la arquitectura a la vajilla, pasando por los adornos, la comida o los baños, los ojos de Tanizaki dirigen este viaje por la cultura nipona para que aprendamos a mirar y a comprender desde otra perspectiva. Las descripciones de las lacas a la luz de las velas o la tenue vista de las mujeres en las sombras de las casas de placer adquieren un sentido propio, como el espacio de la casa para el arquitecto. Con delicadeza y sabiduría, estas páginas nos muestran, así, el profundo contraste entre los tonos apagados, profundos, de la antigua cultura oriental y la deslumbrante luz de la era moderna occidental. Una visión imprescindible que se ha convertido en un clásico de nuestra época. (Sinopsis de la editorial)

tanizaki

Junichiro Tanizaki nació en 1886 en el seno de una familia acomodada de Tokio, que sin embargo se vio pronto en declive. En 1908 se matricula en el departamento de literatura de la Universidad de Tokio y comienza a publicar algunos artículos. Pronto pasa a los relatos cortos, piezas teatrales, poesía y pequeños ensayos. Durante el siglo XX publicará toda clase de títulos variados. Además de mostrarse estilísticamente contrario al naturalismo, el autor y su obra han jugado un papel principal en la asunción del cruce de la cultura y el arte de Oriente y Occidente.

Un comentario sobre “{Reseña} Junichiro Tanizaki: Elogio de las sombras (Navona)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s