{Reseña} L. Frank Baum: Historias mágicas de Oz (El Paseo Editorial)

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Para los que sólo conocíamos el mundo de Oz a través de la película clásica de Victor Fleming El Mago de Oz (1939) con Judy Garland, esta pequeña colección de seis cuentos ambientados en esas mágicas tierras supone una excelente presentación de la colección. Lyman Frank Baum escribió catorce novelas y este libro de cuentos, aunque parece que nunca pensó en escribir ninguna secuela tras El mago de Oz (1900). No fue hasta 1904, tras la insistencia de los editores y lectores, que vio la luz  La maravillosa Tierra de Oz, a la seguirían los demás títulos en los años sucesivos.

En estos breves cuentos aparecidos en 1913, Baum introduce muchos de los personajes que son habituales en la saga, y que no todos aparecen en la primera novela. En general aparecen parejas de protagonistas que dan título al cuento: El León Cobarde y el Tigre Hambriento, La pequeña Dorothy y Toto, Tik-Tok y el rey Nomo, Ozma y el pequeño mago, Jack Cabeza de calabaza y El Caballete, El Espantapájaros y El Leñador de Hojalata. Por supuesto, el Mago aparece se varios de los relatos deshaciendo los embrollos provocados por alguno de estos inefables seres. Como se ve, junto a personajes conocidos por todos, como Dorothy (para mí siempre será Dorita), el Espantapájaros o el León Cobarde, nos encontramos con otros inolvidables como Jack Cabeza de Calabaza o el Caballete que disfrutan de mayor protagonismo en alguna de las novelas de la serie.

Érase una vez una encantadora niña, cuyo nombre era princesa Ozma, que vivía en la hermosa Ciudad Esmeralda, y regía desde allí toda la mágica Tierra de Oz. De entre aquellos que servían a esta joven gobernante —todo disfrutaban de acogedores aposentos en su  espléndido palacio—, destacaba un mustio viejecito conocido como el mago de Oz. (Ozma y el pequeño mago)

Hay que resaltar que la edición de El Paseo es exquisita: la tipografía, el diseño y la numerosas ilustraciones originales en color de John R. Neill, hacen de este volumen un auténtico regalo para los sentidos. Destacable es la magnífica traducción de Óscar Mariscal, sencilla y con ese aroma de los cuentos de siempre.

Leer estas deliciosas Historias mágicas de Oz es una gran oportunidad para disfrutar de estas obras maestras de la literatura popular y de fantasía. Y además les aseguro que rejuvenecerán un buen puñado de años.

Puntuación: 5 (de 5)
El Paseo Editorial (2016) | Colección: D-9-A-99
Traducción y epílogo: Óscar Mariscal
Ilustraciones: John R. Neill
128 págs.

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Estos cuentos supondrán una perfecta introducción para los que pisáis por primera vez el maravilloso mundo de Oz. Ése, precisamente, fue el propósito con el que esta «colección de libros de Oz en miniatura» se publicó allá por 1913. Quienes hayáis visitado anteriormente la Tierra de Oz os volveréis a encontrar aquí con algunos viejos amigos: la pequeña Dorothy y su fiel perro Toto, el Espantapájaros, el Leñador de Hojalata y el León Cobarde —inolvidables protagonistas de la película El mago de Oz (1939)—. Pero también con otros personajes quizá no tan conocidos: la princesa Ozma, Jack Cabeza de Calabaza, Tik-Tok el hombre mecánico, el Tigre Hambriento, el rey Nomo y el Caballete. (Sinopsis de la editorial)

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Lyman Frank Baum, nacido en Chittenango, estado de Nueva York, en 1856, es célebre como autor de un clásico imperecedero, El mago de Oz. En 1897 vio impreso su primer libro: Mother goose in prose, una colección de cuentos infantiles ilustrados por Maxfield Parrish. Su primer éxito llegó en 1899 con Father goose, his book, una antología de poesía disparatada con dibujos de W. W. Denslow. Un año después, el tándem Baum-Denslow publica El mago de Oz, que se convertirá en un clásico de la literatura infantil y juvenil, y tuvo un impacto inmediato con una versión teatral representada en Broadway desde enero de 1903 a diciembre de 1904. Además de los catorce libros de Oz, Baum escribió más títulos para niños y jóvenes —en total, cerca de sesenta novelas y más de ochenta relatos—, y muchos de ellos acabarían teniendo alguna conexión con Oz. En 1910, se trasladó con su familia a Hollywood, California; y en 1914, a fin de llevar sus historias a la gran pantalla, fundó la Oz Film Manufacturing Company, de la que fue presidente, productor y guionista. Murió en su casa el 6 de mayo de 1919. En 1939, tras veinte años de su fallecimiento, se estrenó en la gran pantalla la celebérrima adaptación cinematográfica de El mago de Oz, protagonizada por Judy Garland.

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